miércoles, 10 de junio de 2009

TODO ES RARO

Muy raro...


Me preguntan que cómo es la vida de casada y yo digo que ni buena ni mala, es rara… me resulta especialmente raro el levantarme en una habitación distinta a la que he estado ocupando los últimos 20 años, irme a un baño distinto al que he usado durante los últimos 20 años y sobre todo es raro tener al lado a un tío con el que sólo he compartido escapadas de hotel y no ver a mi gato… a mi gato lo echo mucho de menos… Es raro desayunar en una cocina distinta, con luces distintas, con olores distintos… es raro poner lavadoras y colgar ropa de un hombre que no es mi padre…


Es raro el silencio que hay durante y después de cenar… que no es que no hablemos entre nosotros, pero no hay tropecientas personas tropezando unas con otras en la cocina y gritando para poder escucharnos porque la tele está muy alta y mi padre muy sordo…


Me resulta raro llegar de trabajar a una casa distinta de la que he llegado durante 20 años… por eso todavía me paso por allí para saludar a papá y a mi gato… he dicho ya que echo mucho de menos a mi gato?? No es que no quiera a los demás, pero mi gato es mi gato y cuando llego a casa de mi padre, se me sube encima y me mira fijamente y puedo leer su pensamiento: “Perra, me has abandonado, me has dejado solo con este atajo de locos que son tu familia. A mí me gustaba dormir encima de ti, no encima de otros, coño! Se empeñan en que me pase la vida tirado por el jardín cuando a mí lo que me gusta es monear por dentro de la casa, joderte los sofás, ducharme contigo, desayunar contigo, entrar y salir libremente… Me has jodido bien hija, te perdoné que me castraras, pero esto no sé si te lo podré perdonar…” Todos los días que lo veo, pienso que me lo llevaría a mi nueva casa, pero creo que sería peor… ya lo decía mi madre: “ah no!! El gato se queda aquí que ya tiene su vida hecha con sus cosas, sus espacios, sus amigos de peleas..” Pero parece que él no lo siente así… Realmente se siente abandonado… hasta lo veo más delgado…


Otra cosa rara son los sonidos de mi nueva casa… es curioso, nunca repararía en algo así, pero mi nuevo hogar también suena distinto de el anterior… los ruidos no tienen nada que ver y como todavía no los tengo identificados me desorientan más aún… El ruido más desagradable lo escuché el otro día a eso de las 6:30 de la mañana cuando el vecino se tiró un pedo que creo que oyó todo el vecindario en stereo… jopeta… si yo oigo sus pedos, mejor no quiero imaginar lo que él ha oído de los momentos de lujuria y desenfreno con mi macho…


Todo es muy raro...



Foto ilustrativa del cabreo de mi gato.


No hay comentarios: