lunes, 12 de diciembre de 2011

EL ALMA DE MI MACHO ESTÁ ROTA

A mi Macho se le ha muerto su madre y se le ha roto el alma en infinitos pedazos. Conforme se le van cayendo los trocitos yo los voy recogiendo y los tengo guardados como oro en paño para cuando los quiera pegar. A él se le van cayendo sin que a penas se de cuenta. Y si lo nota, les da una suave patadita y los aparta para no pisarlos. Pero yo los busco y los recojo.


En varias ocasiones he intentado por mi cuenta repararle el alma, pero cada uno sabe como es su alma y nadie nos la puede reparar. Así que sigo guardándola para cuando él la pueda pegar. De momento no tiene fuerzas ni ganas de mirarla para ver por donde puede empezar. Pero yo la tengo bien guardada para cuando la pida podérsela dar.
No hay palabra de aliento que le sirva, no hay regazo donde él pueda descansar su pena. Eso lo sé bien. Así que yo solo puedo recoger y esperar a que tenga un momento de serenidad y le pueda mostrar todos los trozos que tengo. Sólo él sabe cómo encajarán... yo miro su alma, rota en millones de trozos y recuerdo cómo me costó recomponer la mía... y se resienten mis grietas y se me parte el corazón de verle.

Una vez que se te rompe así el alma, no vuelve a ajustarse bien. No hay pegamento ni silicona que aguante un alma rota. Se queda débil y por las grietas se cuela la melancolía, la soledad, el desamparo, el frío, la ausencia, el viento, la tristeza, la añoranza, la niebla, el olvido...

A veces se encuentra algún trozo de su alma que se le ha caido y le cambia la cara y yo lo percibo. Mi Macho no quiere enseñarme su hueco en el alma, pero yo sé lo grande y oscuro que es el agujero que se le ha quedado y me quedo muda, porque no puedo hacer nada para llenarlo. Ni yo, ni nadie podemos hacer nada. El único que ayudará es el tiempo. Ayuda a alejarte de tu pena, a ir arrinconándola cada vez más, a ganarle el terreno para que no te invada tanto. Pero la pena va y viene y se mueve a su aire y por muy a raya que la tengas, ella siempre se revela.

Macho, yo tengo los trozos de tu alma, para cuando la quieras pegar.



lunes, 24 de octubre de 2011

O JUGAMOS TODOS O SE ROMPE LA BARAJA

Empiezo a cansarme de apretar los dientes para nada. Empiezo a estar harta de correr detras de los demás, de contar acciones, omisiones y comentarios por el bien común. Me he cansado pronto del esfuerzo sin reconocimiento ni recompenasa. Será que soy de la generación de la inmediatez y el poco esfuerzo, pero es que mi cupo de paciencia se va agotando.


Y es que veo que no hay ni el más mínimo interés de colaboración a la hora de hacer bien las cosas, no, todo lo contrario... en vez de colaborar nos ponemos delicadas y en mohinos y no ahorramos ni el más minimo comentario por si alguien se siente herido, total, qué más da!!! "yo ya he llegado a mi límite" y parece que eso autoriza a herir, dañar y complicarlo todo. Pues tu sabrás si te compensa esa aptitud y perder apoyos y el trabajo que podría ser muy fructífero si todos ponemos de nuestra parte.


Es fácil y satisfactorio soltar lo que uno piensa gratuitamente, sin reparar en que el interlocutor se sienta herido... tu puedes clavar puas en una puerta hasta que te hartes para luego sacarlas con arrepentimiento, pero los agujeros de las puas que clavaste se quedarán en la madera sin que pueda remediarlo la masilla ni tu conciencia.


Creo que estoy gritando en el desierto y que la empatía brilla por su ausencia.


Y ahora viene cuando me pongo en modo Mohuriño:

Por qué si no comparto tu opinión o tu postura es como si estuviera en contra tuya?



Por qué tengo la sensación de que me estoy enfrentado a todos y que no va a servir de nada?


Por qué nadie se interesa en saber cómo llevo esta lucha?


Por qué nadie me llama sólo y exclusivamente para ver cómo llevo la resaca, sin segundas intenciones y sin sacar el temita que duele?


Por qué me empeño en hacerle ver a personas, que se suponen adultas y razonables, que no tienen razón y se están equivocando?


Por qué cuando pido comprensión me responden que la que no entiende nada soy yo?


Por qué cuando pido que no me hablen del tema, me acusan de no querer ver el problema?


Por qué hay siempre una respuesata del estilo "y yo más" cuando digo que me encuentro mal? A mi una persona me dice que se encuentra mal intento reconfortarla, no le enseño mis heridas de guerra para decirle que "yo más". No soy más ni siquiera para lo malo.


No soy la Madre Teresa de Calcuta, como ya me ha dicho alguien. Como todos me equivoco y no tengo razón en muchas cosas. Pero yo no puedo hacerlo todo sola. Necesito apoyo, ayuda, colaboración!... Necesito apoyo para no sentirme en territorio enemigo continuamente ni tener que darle mil vueltas a lo que voy a decir por miedo a herir todas las sensibilidades del mundo. Igual que yo intento que no me hieran y no tengo en cuenta lo que me hiere, por qué no se me pasa ni una?


Quizá sea el momento de mandarlo todo a la mierda, de realmente bajar los brazos y ver como la estabilidad de la familia de la que tanto he presumido explota en mil pedazos gracias al egoísmo y la intransigencia.


OJO!!! todas las preguntas anteriores, son retóricas, no espero respuestas... es más agradecería que se abstuvieran de responderme con retintín, mala baba, segundas, terceras o cuartas... Esto no lo hago por llamar la atención ni para buscar respuestas...es simplemente un desahogo que no va dirigido a nadie. Una reflexión que me hago yo misma a mí misma y que no creo ni quiero que sirva para nada...


He dicho!






















lunes, 30 de mayo de 2011

BANCO DE RECUERDOS

Llevo unas semanas escuchando en la radio que hay una página que se llama Banco de Recuerdos. Es una iniciativa que lucha contra el Alzhéimer en la que tu guardas un recuerdo que no quisieras olvidar nunca... yo tengo muchos recuerdos que espero que nunca se borren de mi memoria. Ésto fue algo que me preocupó durante un tiempo tras la muerte de mi madre. Me preocupaba olvidarme de su cara, de sus manos, de su voz, de su risa, de su olor, de sus recuerdos...


Recuerdo una noche que yo estaba durmiendo en la casa vieja y vino mi madre en plena noche, encendió con cuidado la lámapra de la mesita, se sentó en el borde de mi cama y me acarició la cara y empezó a besarme. Cuando atiné a despertarme le pregunté qué pasaba, que por qué me despertaba de madrugada. Con los ojos todavía brillándole me preguntó si me encontraba bien. Le dije que sí, que estaba bien durmiendo a pata suelta... Me contó que había tenido una pesadilla, que soñaba que me moría y que me ponía muy blanca y muy fría y se había despertado y fue corriendo a cerciorarse de que sólo había sido un mal sueño. Se metió conmigo en la cama y dormimos toda la noche abrazadas...


No quiero que se me olvide esa noche... no quiero olvidar la cara de alivio que tenía mi madre cuando comprobó que todo había sido un sueño.

domingo, 24 de abril de 2011

MI DESEADA VIDA NORMAL

Despues de varios altibajos, más bajos que alti, por fin vuelvo un poco a la normalidad y la señal de esto es que me pongo a cocinar... todavía no he encontrado nada que me relaje y me llene tanto como hacer comidas y experimentos varios... bueno, sin contar ir de compruchis que creo que mañana toca... HOSS prerárate que voy con fajo bajo el brazo!!

En fins, que no me cansa meterme a la cocina y empezar a hacer cosas, me relaja, me distrae, me mantiene concentrada y lo mejor viene cuando lo compartes... la frase que determina si un plato me ha salido redondo es: "lo puedes hacer cada vez que quieras" y es de mi Macho, que es mi mejor juez, porque no tiene problemas en morirse del ascazo si no le gusta algo que he hecho...


He hecho dos postres de emergencia porque las peras estaban más duras que el peñasco y las manzanas se me iban de bareta sin remedio. Solución: peras al vino tinto y bizcocho de manzana. Lo de las peras me dio la idea mi hermana mayor y la receta del bizcocho de manzana la he sacado del paquete de azucar moreno. Ambas muy sencillas y resultonas. Mi Macho no ha probado las peras (peor para él) pero con el bizcocho me ha costado pararle!


En cuanto termine de subir las fotos que os dejo, me pongo otra vez, pero ahora toca un puré de verduras para depurar la semana que viene todos los excesos de esta.


domingo, 17 de abril de 2011

Tarada

Estoy tarada... pero no tarada de loca, bueno sí, eso también... pero me refiero a que tengo una tara. Ansiedad se llama mi tara... es una asquerosa que aparece cuando menos la necesitas y no me la quito de encima ni con agua caliente.

Empezamos la primavera removiditas, como todas las primaveras, con mal cuerpo, con el estómago encogido y cuando le echaba la culpa a la primavera entonces empezaron a sumárseme razones de peso para que la tara tuviera un sentido: enfermedades en mis mayores, normales de su edad pero no evitan que te pongas de los nervios, trabajo estresante hasta límites insospechados, cambios de asistentas, falta de tiempo hasta para cagar, tareas domésticas que me superan, enfrentamientos indeseados con mi Macho...


Todo esto corregido y aumentado gracias a mi cabecita que no para y me lleva a un estado de nervios, malhumor y desquiciamiento que no me deja ni disfrutar de mis sobrinas que están aquí este fin de semana...porque tengo la cabeza llena de negatividad, porque no paro de ponerme en lo peor, porque tengo ganas de llorar a todas horas, de salir corriendo al fin del mundo sin pensarlo dos veces...


Estoy en una espiral de nervios y desesperación... intento desconectar mi cerebro mirando la maravillosa luna que hay esta noche, respirando hondo y dando gracias por tan siquiera respirar... pero me giro y vuelvo a mi espiral y no soy capaz de ver más allá.


Hoy en el hospital he visto a una jovencita de unos 12-13 años con la cabeza pelada, sentada en una silla de ruedas de la planta de neuro y una gran cicatriz en la frente... se expresaba algo torpe y se movía con dificultad, pero no paraba de sonreir y de abrazar a todos la que la estaban rodeando y llenando de cariño y amor... me he apenado mucho por ella, por su familia, por su madre... pero no he conseguido ver mi fortuna de salud, familia y amor que sé que la tengo, pero no la veo ni la disfruto por culpa de esta tara que me ciega.


Estoy escupiéndole al cielo y seguro que acabará por caerme el salibajo en la cara...sólo es cuestión de tiempo.



miércoles, 12 de enero de 2011

MALA, MALA, MALA.

No me siento nada orgullosa de mi comportamiento últimamente... y no hablo de las últimas semanas, ni los últimos días... llevo por lo menos un año y pico bastate desquiciada... habitualmente estoy malhumorada, a la defensiva y muy muy irritable... todo me lo tomo a la tremenda y busco el lado negativo de cualquier cosa, comentario, gesto... me hierve la sangre enseguida con cualquier nimiedad y suelto por mi boca sin pensar en las consecuencias, en el daño que puedo llegar a hacer...


Lo podríamos achacar a los cambios que han habido en mi vida, pero me parece que ya se ha pasado el periodo de duelo de la muerte de mi madre y el de adaptación tras mi boda, por lo que no le veo justificación alguna a esta mala leche permanente...me da miedito quedarme hecha una cascarrabias toda la vida, ser una amargada...


Cuando estoy en la situación, no soy capaz de controlar el mal genio, de respirar mirar para otro lado, ponerme a hacer otra cosa...no, hablo, maldigo, me regodeo, busco el enfrentamiento y cuando todo ha pasado sigo dándole vueltas y encabronándome yo sola...no paro de darle vueltas y el enfado va a más, pero soy yo sola con mi cabecica la que lo llevo a extremos insostenibles!!!


Lego llegan estos días en que estoy especialmente pava y me siento fatal, me siento que soy mala, dañina. Pero más mala que Ángela Chaning en Falcon Krest o Joan Collins en Dinastía... mala persona...


De vez en cuando necesito un pescozón que me baje los humos y me desmonte todos los castillos que yo solita con mi cabecita me monto y de los que tanto me avergüenzo despues. Pero despues, cuando el daño ya está hecho.