jueves, 11 de noviembre de 2010

Y AHORA EL LLANTO

Mamá, siento que el día de tu muerte no lloré lo suficiente,
no grité bastante.
Útimamente, cuando voy al cementerio
quiero llorar y gritar muy fuerte
pero al llegar donde yaces, me quedo tan fría
como la lápida que te guarda
y empiezo a actuar como un autómata sin alma.
Beso la losa, me voy y vuelta a empezar
con el corazón encogido y el alma enmarañada.


lunes, 8 de noviembre de 2010

DESCALABRO + CAGALERA

Un lunes por la mañana no es el mejor dia para ponerse a contar el final de semana de percances que he tenido. El asunto empezó el jueves a la salida del CCT...iba yo caminando y blasfemando tan campante con mi querida Abanibí, cuando de repente se abrió el suelo a mis pies y me colé...fue castigo divino, ambas estamos seguras, porque estaba yo acordandome malamente y nombrando en vano al Opus Dei, Legionarios de Cristo, Radio María y demás famila cuando me caí a la arqueta de una farola que carecía de tapadera... conforme caía notaba como los pelos de la cabeza se despegaban del casco por la inercia, los brazos se me abrian instintivamente buscando dónde frenar y el bolso, apuntes y demás objetos que llevaba en la mano salían por los aires disparados...


Mi Abanibí primero se puso muy seria porque el hostiazo fue de órdago, pero cuando me vió con una pata dentro de la arqueta, la otra fuera, los pelos empinaos...no pudo evitar empezar a mearse de la risa...la cosa no fue pa menos, porque a punto estuve tb de dejarme los piños en la farola que estaba pegada a la arqueta. Pero por ahí no paso, porque con el dinero que le costó a mi padre y el sufrimiento que yo pasé con la jodida ortodoncia, no iba a permitir que algo así me destrozara de nuevo la dentadura. Tras comprobar que no me había roto/dislocado nada, casi nos meamos de la risa... Luego, cuando empezó a dolerme el asunto ya no me hacía tanta gracia...y terminé por cabrearme porque tengo muy mala suerte con estas cosas, porque si por lo menos me hubiera roto/dislocado algo, podría demandar al Ayuntamiento o a quien fuera pidiendo daños y perjuicios...pero me quede jodida y sin gusto, con un moratón en la pierna, otro en el brazo y ná más...

El viernes me vine a trabajar un poco cojitranca pero lo bueno vino por la tarde cuando agarré mi carro de la compra y me fui al mercado a por la hierba suficiente como para que se me ponga cara de cabra. Feliz, aunque condolida, me dirigí al primer puesto de fruta y verdura y pedí la vez. Justo 3 milisegundos antes de que me tocara pedir, me dio un retortijón de esos que empieza a sudarte hasta el alma, de tal manera que no podía ni hablar, sólo podía concentrarme en apretar el ojal pa no irme por toda la pata pabajo. Entonces el señor dependiente muy finamente me dice: "neeeeeena, te toca a tí, no?? dime qué quieres!!" a lo que no pude contestar porque no me salía la voz del cuerpo...el hombre insistió: "neniiiiica, que si quieres tomates, lechugas, pepinos..." y yo pensando, pepino el que me sale a mí por el ojino si no aprieto fuerte...yo estaba con tos los sudores empapando y como el buen hombre veía que no le contestaba se cabreaba cada vez más y se ponía rojo...La vieja que se encontraba a mi lado me pega un grito: "neeeeeeeenaaaaa, que pidas ya, que como no espabiles pido yo"... casi con la tortuga asomando por el ojal, me salió un hilo de voz para decir: " pida, pida, que tengo que hacer una llamada" y me puse a disimular con el movil...Dior mío, que vergüenza y mal rato a la vez que pasé... se pasó el apretón y seguí con mis compras, cuando me dirigía a otro puesto vi que no podía andar normalemente...entre el cepazo del día anterior y el retortijón que seguía haciendo sus estragos, tuve que adoptar una postura genuinamente marujil: culo en pompeta, patas ligeramente abiertas y apoyando todo el peso en el carro de la compra situado delante de mí...a todo eso veo a uno de mis primos, que me saluda muy amablemente y me dice: "Confiterica, andas raro...". "Sí lo sé, es que me caí ayer a una arqueta" por no decirle que era una cojitranca a punto de cagarme viva. Bien, pues él, con toda su buena voluntad y calma asociada, me empezó a decir todos los pasos a seguir para denunciar semejante desgracia...en esto que vino otro retortijón, pero este más leve mientras me daba la explicación. Menos mal que no debía interactuar muy efusivamente... Voy a resumir: consigo llegar a mi coche y cuando me siento, otra vez por poco me cago, así que tuve que adoptar una postura muy poco recomendable para conducir, con el culo lo más despegado posible del asiento y con la pierna cojitranca conduciendo...fueron los 2 minutos más eternos de toda mi vida!! a todo eso me llama mi Macho: "Cielo, dónde estás??". "Cagandome viva en el cocheeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!" por tanto, cogió la indirecta, colgó y cuando llegué a casa estaba esperándome con el rollo de papel en la mano para facilitarme la tarea...

Yo solo digo, que despues de darlo todo en el vater, ya no pude levantarme del sofá ni ir a poner la compra en su sitio, ni a hacer la cena, ni a nada de nada...aunque había cumplido el objetivo de aquella tarde: hacer la compra coja sin cagarme encima...todo un logro...