No me siento nada orgullosa de mi comportamiento últimamente... y no hablo de las últimas semanas, ni los últimos días... llevo por lo menos un año y pico bastate desquiciada... habitualmente estoy malhumorada, a la defensiva y muy muy irritable... todo me lo tomo a la tremenda y busco el lado negativo de cualquier cosa, comentario, gesto... me hierve la sangre enseguida con cualquier nimiedad y suelto por mi boca sin pensar en las consecuencias, en el daño que puedo llegar a hacer...
Lo podríamos achacar a los cambios que han habido en mi vida, pero me parece que ya se ha pasado el periodo de duelo de la muerte de mi madre y el de adaptación tras mi boda, por lo que no le veo justificación alguna a esta mala leche permanente...me da miedito quedarme hecha una cascarrabias toda la vida, ser una amargada...
Cuando estoy en la situación, no soy capaz de controlar el mal genio, de respirar mirar para otro lado, ponerme a hacer otra cosa...no, hablo, maldigo, me regodeo, busco el enfrentamiento y cuando todo ha pasado sigo dándole vueltas y encabronándome yo sola...no paro de darle vueltas y el enfado va a más, pero soy yo sola con mi cabecica la que lo llevo a extremos insostenibles!!!
Lego llegan estos días en que estoy especialmente pava y me siento fatal, me siento que soy mala, dañina. Pero más mala que Ángela Chaning en Falcon Krest o Joan Collins en Dinastía... mala persona...
De vez en cuando necesito un pescozón que me baje los humos y me desmonte todos los castillos que yo solita con mi cabecita me monto y de los que tanto me avergüenzo despues. Pero despues, cuando el daño ya está hecho.
miércoles, 12 de enero de 2011
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