domingo, 24 de abril de 2011

MI DESEADA VIDA NORMAL

Despues de varios altibajos, más bajos que alti, por fin vuelvo un poco a la normalidad y la señal de esto es que me pongo a cocinar... todavía no he encontrado nada que me relaje y me llene tanto como hacer comidas y experimentos varios... bueno, sin contar ir de compruchis que creo que mañana toca... HOSS prerárate que voy con fajo bajo el brazo!!

En fins, que no me cansa meterme a la cocina y empezar a hacer cosas, me relaja, me distrae, me mantiene concentrada y lo mejor viene cuando lo compartes... la frase que determina si un plato me ha salido redondo es: "lo puedes hacer cada vez que quieras" y es de mi Macho, que es mi mejor juez, porque no tiene problemas en morirse del ascazo si no le gusta algo que he hecho...


He hecho dos postres de emergencia porque las peras estaban más duras que el peñasco y las manzanas se me iban de bareta sin remedio. Solución: peras al vino tinto y bizcocho de manzana. Lo de las peras me dio la idea mi hermana mayor y la receta del bizcocho de manzana la he sacado del paquete de azucar moreno. Ambas muy sencillas y resultonas. Mi Macho no ha probado las peras (peor para él) pero con el bizcocho me ha costado pararle!


En cuanto termine de subir las fotos que os dejo, me pongo otra vez, pero ahora toca un puré de verduras para depurar la semana que viene todos los excesos de esta.


domingo, 17 de abril de 2011

Tarada

Estoy tarada... pero no tarada de loca, bueno sí, eso también... pero me refiero a que tengo una tara. Ansiedad se llama mi tara... es una asquerosa que aparece cuando menos la necesitas y no me la quito de encima ni con agua caliente.

Empezamos la primavera removiditas, como todas las primaveras, con mal cuerpo, con el estómago encogido y cuando le echaba la culpa a la primavera entonces empezaron a sumárseme razones de peso para que la tara tuviera un sentido: enfermedades en mis mayores, normales de su edad pero no evitan que te pongas de los nervios, trabajo estresante hasta límites insospechados, cambios de asistentas, falta de tiempo hasta para cagar, tareas domésticas que me superan, enfrentamientos indeseados con mi Macho...


Todo esto corregido y aumentado gracias a mi cabecita que no para y me lleva a un estado de nervios, malhumor y desquiciamiento que no me deja ni disfrutar de mis sobrinas que están aquí este fin de semana...porque tengo la cabeza llena de negatividad, porque no paro de ponerme en lo peor, porque tengo ganas de llorar a todas horas, de salir corriendo al fin del mundo sin pensarlo dos veces...


Estoy en una espiral de nervios y desesperación... intento desconectar mi cerebro mirando la maravillosa luna que hay esta noche, respirando hondo y dando gracias por tan siquiera respirar... pero me giro y vuelvo a mi espiral y no soy capaz de ver más allá.


Hoy en el hospital he visto a una jovencita de unos 12-13 años con la cabeza pelada, sentada en una silla de ruedas de la planta de neuro y una gran cicatriz en la frente... se expresaba algo torpe y se movía con dificultad, pero no paraba de sonreir y de abrazar a todos la que la estaban rodeando y llenando de cariño y amor... me he apenado mucho por ella, por su familia, por su madre... pero no he conseguido ver mi fortuna de salud, familia y amor que sé que la tengo, pero no la veo ni la disfruto por culpa de esta tara que me ciega.


Estoy escupiéndole al cielo y seguro que acabará por caerme el salibajo en la cara...sólo es cuestión de tiempo.