Desde que me enteré que estaba embarazada se me ha bloqueado el sentimiento. Sí, lo estábamos buscando, sí, ha sido aposta, deseado.. . pero, no es como yo esperaba... he oído muchas veces que el embarazo es una experiencia única llena de sentimientos que van y vienen, pero siempre en positivo. A mí me ha tocado la china de tener vómitos, mareos, náuseas continuas, sensación de desmayo a todas horas, la lengua la tengo como un estropajo, no consigo diferenciar sabores, pero los olores sí que los diferencio bien a varios kilómetros de distancia, buaghh... estoy hecha un puñetero trapo y no sirvo más que para ir de la cama al sofá y del sofá a la cama, si con suerte no hago una visita vomitona al váter... es cierto que de vez en cuando paso 2, 3, incluso 4 días seguidos buenos, es decir sin cansancio y sin la sensación de que en cualquier momento voy a echar la bilis, pero cuando llegan de nuevo los días malos, desde primera hora de la mañana con angustia y pensar que me queda todo el día por delante para convivir con este malestar, hora tras hora, minuto tras minuto, segundo tras segundo... me desespero...
Por no hablar de mi aspecto físico, cuerpoescombro total. Las tetas me han crecido una talla, me duelen al mínimo roce, la panza por la mañana está más lisa que una tabla, pero por las tardes me hinflo como un globo y mi cara!... mi cara parece una paella valenciana! Llenita de granos...no puedo ponerme nada para los granos y además no paro de tocármelos, sí, no lo puedo evitar, son muchas horas tirada en el sofá y me pica y me rasco y encuentro una costrita y no lo puedo remediar, me la arranco y así voy, hecha un cromo.
La hora de la ducha debería ser relajante y placentera, pero nada más lejos de la realidad... me estreso, porque tengo que reunir fuerzas para subir a la planta de arriba y meterme en la ducha y lavarme los dientes, el pelo, el cuerpoescombro...en un reducido espacio de tiempo, porque la energía se me acaba y termino con los sudores fríos de la muerte tirada en la cama con las patas parriba y el ventilador puesto para recuperar el aliento... Todavía me dice la matrona que ande una hora al día a paso ligero... esa no sabe que para mí subir las escaleras a la segunda planta me supone subir el K2 sin oxigeno??
Todo el mundo me dice que son los tres primeros meses y yo suspiro aliviada y deseando que sí, que sólo sean estos primeros meses. Estoy deseando que se me pase este malestar para poder disfrutar, poder pensar en cosas para el bebé, en ropita, cacharritos, nombres, habitación, lactancia, preparación al parto y sobre todo, sobre todo, lo que más me gustaría y sé que suena fatal, es incorporarme al trabajo, necesito salir y ver gente distinta, ejercitar la neurona, hablar de algo más que de angustias, peso, comida, náuseas, vomitonas, mareos y demás menesteres...
En definitiva, quiero volver a encontrarme bien... volver a saborear la comida, disfrutar de un buen plato de arroz y verduras, de potaje, de olla gitana, de un bocadillo de caballas con mahonesa...cosas fáciles, baratas, no quiero grandes manjares... y poder digerirlos después, tranquilamente, sin tener que concentrarme para no echarlo todo fuera de nuevo.
El punto de felicidad en todo este difuso mundo vomitivo en el que ahora me muevo fue la primera ecografía que me hice, de paga, por supuesto, la semana pasada. Otra vez me bloqueé... vi la silueta del bebé en la pantalla, perfectamente definida: cabezón, tronco y pequeñas extremidades... vi su corazón latiendo fuerte y acelerado y me puse a llorar como una pava... fue algo extremadamente emocionante para mí, tanto, que no encuentro las palabras para definirlo...ni felicidad plena, ni emoción infinita...no encuentro cómo definir ese momento. Es la primera imagen que tengo de mi hij@ porque todavía no sabemos lo que es... vi cómo se movía! movía los brazos, pequeñitos, los movía... fui consciente de que llevo algo dentro y cuando me encuentro rematadamente mal pienso en esa imagen para pensar que debe merecer la pena...
Es muy fuerte que una criatura informe de 2,5 cm me tenga K.O. Qué barbaridad!