Hace más de cuatro meses que vivo sin piel. Estoy permanentemente en carne viva porque ya no estas y a mí se me ha ido la piel contigo. He experimentado muchos sentimientos desde que ocurrió y por eso hago terapia para entender la montaña rusa en la que se ha convertido mi vida. Le pongo humor al día a día porque es muy duro ver pasar el tiempo sin ti, sin mi piel. Sin ella todo duele mucho más. Todo me roza, todo me pincha, todo me escuece, el sol me quema, el viento me hiela...todo se infecta. Sin piel, el tiempo no hace arrugas ni marcas en ella, me las hace más dentro.
Muy relacionado con todo esto está el desamparo, la intemperie, la desnudez, la desorientación, el desconsuelo. Recuerdo la angustia que pasé un sábado en el mercado cuando era pequeña, porque me perdí de tu mano cinco minutos... ahora esa sensación de ahogo la estoy soportando cuatro meses. Cuatro meses buscandote con desesperación en tu cama, en tu jardín, en tu baño, en tu cocina, en tu terraza, en tu armario, en tus cajones y ahogándome cada vez que compruebo que no estas... Me desespero cuando compruebo día a día que pasa el tiempo, los días, las semanas y los meses y no te encuentro y siguen pasando las cosas sin ti...
Mamá, hay una canción que se acerca muy poéticamente a todo esto que me pasa:
Sin Ti
La luna está cediendo paso al sol
y Venus se despide hasta mañana.
El mar sigue rompiendo junto a la playa.
Ya ha vuelto a pasar otro día sin ti.
Qué ciudad se te quedó en el corazón?
Qué canción estás a punto de tararear?
Qué verdad te ha quedado por buscar?
Qué sientes tu tan cerca del final?
Seguirá pasando la luna por tu ventana,
seguirán pasando las cosas sin ti.
Ya no pasarán las que hacen tanto daño
y verás desde tu escaparate lo que fue de mi.
viernes, 21 de noviembre de 2008
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