Pues si, una pena, pero el otoño me ha arrebatao “el moño”. De cejas para abajo pelo para dar y regalar, pero, cagüendiela, de cejas para arriba, cada día menos, y mañana menos que hoy, y al otro menos que mañana, menos pelo me refiero, ¿y así hasta cuando?, ¡¡¡esto no tiene hartura!!!.
Os lo cuento desde el prencipio:
Todo empezó cuando viendo el álbum de fotos familiar vi una foto de un servidor, estaba yo en esa foto con mi abuelo y mi padre pelando grillos para hacer una tortilla, que bien lo pasábamos. Hubo un detalle de la foto que me dejó sin habla, ¡¡¡”cojones, mi abuelo es calvo, mi padre es calvo,……………, cagüendiela que me quedo calvo”!!!!, fue terminar la frase y ya tenía yo entre mis manos una caja de “ampollas crece pelo”, que con unos ahorrillos que guardaba para comprar preservativos, de esos que me caducaban en la cartera sin usarlos, pero que había que llevar encima por si alguna madre de algún amigo subiendo en el ascensor mientras yo le ayudaba con las bolsas de la compra se me insinuaba. ¡¡¡¿Eso pasa?, a mi nunca, y mira que he subido bolsas!!!. Volviendo a la farmacia, ya sabréis el chiste, ¿no?, “buenos días, ¿hay am pollas?, y te contestaba el dependiente: “good morning Mr. Pollas”. Pues eso que parecía Mr. Pollas saliendo de la farmacia habiéndome dejado mis ahorros de uno o dos meses, porque valían un “huevo y parte del otro” las dichosas ampollicas. Pero bueno ya tenía mi remedio, la caja constaba de un champú, y 12 ampollas, además de un prospecto con una foto del vocalista de los Beeyees, o de los Moderm talking, mis dos grupos favoritos por su puesta en escena y esos collares tan discretos que lucían, además gracias a las letras de sus canciones me aficioné a eso que os conté de coleccionar trajes regionales de los países bajos, ¡¡¡joder que envidia de melena, la de veces que habré soñado que yo iba corriendo un día de viento con esos pelos por mi cara, huyendo de 600 fans,…… o 700!!!.
Pues nada, vamos a obrar el milagro, manos a la obra, me lavo la cabeza con el champú, me pongo la ampolla con un masaje, y después del masaje, haaaaaaaaaaaaaaa, güenlaaaaaaaaa, mis dedos parecen un algodón de azucar de la feria, cada uno, con una bola en vez de azucar, de pelos. O sea, ¡¡¡la fostia el invento del crecepelo!!!. Siete aplicaciones más y termino de quedarme calvo. Me eché tres ampollas y las otras nueve me las bebí mezcladas con coca-cola, ¿y el champú?,……, el champú lo tiré cañería abajo. El prospecto es lo único que conservo, deleitándome de vez en cuando soñando con que seguro que mi vida hubiera sido otra con esos pelos, de escenario en escenario cantando esa de “loving, loving, loving, o la de estealling alive, estealling alive”, mis dos favoritas junto con la de “hay con el ritintin, hay con el ritintin, hay con el ritintiiiiiiiiiin” del añorado Fari, otro exitazo.
Después de esto fue mi madre la que un día me abrió los ojos ante mi incertidumbre: “pero hijo, ¿tú te has fijado que hasta el Rey es calvo?”. Joder mi madre tiene razón, como siempre, pensé, tiene razón, si el Rey es calvo pues ya está, tema zanjado. Me tenía casi convencido, cuando a su frase añadió, “además Antonio Resines es calvo y es muy resultón”. ¡¡¡¡Cagüenlá!!!!, eso fue la puntilla, me jodió mis rasgos comunes con nada menos que el Rey y pasé de la cima a la que aspira todo español, al andén de la estación, bajo un cielo abrasador, de la cutre-serie tipo “Los Serrano”.
Y ahí me quedé, ahora en casa contribuyo a que mis hijos se aprendan partes del cuerpo que a buen seguro nunca olvidarán. Imaginaros mis dos pequeños sentados en el sofá, ansiosos de aprender, y mi mujer preguntándoles partes de la cara, …………, a se me olvidaba, yo hago de maniquí. “¿ A ver Pablo donde están las orejas del papa?, aquí, contesta cogiéndome como si fuera un botijo,…¿y la nariz del papa?, aquí, vuelve a contestar cogiéndome como si de un pimiento se tratara,... ¿y la frente del papa?”,……………………, un silencio recorre la estancia, ………… mi hijo Pablo me mira, mira a su madre, a su hermano, me vuelve a mirar a mi y mirando a su madre dice: “pasó palabra”. ¡¡¡¡Me cachis en los mengues!!!!. Pero es que lo del pequeño es peor aún. Mi mujer: “¿A ver, Jorge, y las orejas del papa?, qui, dice….., ¿y los ojos del papa?, qui, contesta,…., ¿y la frente del papa?”, y en esto que abre la mano, a tó lo que dá, con sus cinco dedos, y me deja caer una fostia que me abarca desde las cejas hasta la coronilla, fostiazo que me deja con toda la calva señalada para el fin de semana y parte del lunes,………………., y nos pegamos unas risas todos mientras yo me seco los lagrimones que me caen mientras me ubico, estabilizo y vuelvo a mi mismo, del ostión de mi pequeñico.
¡¡Hay que joderse!!, la última alegría me la dieron ellos, jugando con el Mr. Potato me pusieron el bigote en la frente,……….., ¡¡¡joder lo que abriga!!!, me fui corriendo al espejo y era clavaico al Kare Gable o al Richar Gere. Me dan ganas de regalarles la “barby-moñás” y jugar con ellos, a ver que tal me veo.
Mi suegra, sin embargo es más comprensible y me da siempre mucho ánimo, me dice: “tú hijo mío, en llegando a la boda con pelo para salir bien en las fotos con mi hija, ya te puedes dar con un canto en los dientes”. Y digo yo, eso es además de calvo, mellao. Por ese lado estoy tranquilo, la boda llegó, las fotos salieron y aquí estamos con mi “moña” en la cabeza,…, ¡¡¡¡que lástima!!!!.
Y más o menos así va uno, pasando más frío que el “Carracuca” en invierno, chorreándome las gotas de agua desde la coronilla hasta la barbilla cuando llueve en otoño, ¡¡¡¡no hay un puto pelo que las pare!!!, y en verano a sudar, que hay vía libre. Voy al peluquero, porque me hace ilusión, no por nada más, de momento nos siguen dejando pasar, tú pagando puedes usar una silla, igual que un melenas. Es frustrante, mientras el peluquero busca el secador para secarme el pelo, ya se me ha secado. Cuando voy me pregunta, “¿Cómo te lo dejo?” y yo le contesto, “a ver si tienes huevos a dejármelo como esa señora que sale con la permanente recién hecha, te pago lo que quieras, cabrón”,……….., y para mi desgracia, no tiene huevos, no. Luego otro día lo pillo de guasa y me dice: “hoy que, ¿te corto las puntas?”, y yo le digo: “¿te corto yo a ti los huev……?”, luego me cobra, y yo le pago, y nos lo pasamos bomba,….., ¡¡¡¡hay que lástima, otra vez!!!!.
Y para terminar esta terapia un “trobillo” de esos güenos de la güerta murciana, ahí va eso,
SI TE PASA LO QUE A MI, QUE LOS PELOS POR SU AUSENCIA,
PUEBLAN EN TODOS TUS LAOS, MENOS SOBRE
NO TE VAYA A PREOCUPAR, SI HASTA EL REY TIE ESE PROBLEMA,
QUE SI EL ANTONIO RESINES, QUE SI
SI HASTA UN BALÓN DE FUUTBOLA, PARECE EL MISMO GUARDIOLA,
YA ME LO HICIAN DE LARGO, MORALEJA,…………………
DE AQUÍ A CIEN AÑOS, TOS CALVOS
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