Esta instrucción tan sencilla que no necesita mucha más explicación, parece que a más de uno se le atraganta. No me estoy refiriendo a la distancia de seguridad a la hora de conducir.
A ver, voy al lío que si no despisto. Esta mañana plácidamente me he ido a tomarme un café y media tostadica al Due Café, una cafetería italiana donde sirven el mejor café de la capital, estoy segura. Allí sentadica en mi taburete estaba deborando mi manjar cuando un chico bastante orondo él se ha puesto a mi lado a pedir. Bien, no sé por qué extraña razón se ha ido acercando a mí cada vez más, mirándo fijamente mis mofletes repletos de pan y acéite como para preguntarme algo. El caso es que me he dado prisa en masticar para tragar y no parecer un hamster con los mofletes llenos de algodón y veo que el tío se queda quieto, ahí dentro de mi zona de seguridad como si estuviera en el jardín de su casa, mirando pa un lado, mirando pal otro, esperando su café. Cuando se lo han servido yo todavía taba con mi café y se ha puesto a tomárselo como si fueramos juntos o algo así, mirándome cara a cara, incluso haciendo gestos como riéndose de algo que yo le estuviera diciendo...Yo simplemente no daba crédito y pensaba que era suficiente mi cara de poker para que se hiciera un poco pal otro lao, pero nada, el tío se ha quedao ahí sin respetar ningún tipo de distancia de seguridad, fingiendo que era mi amigo del alma y manteniendo una conversación interior conmigo. Digo interior, porque hacía los gestos y eso pero a mí no me decía ni mu...
No sería mala idea que la DGT se encargara de hacer una campaña referente a este asunto...que yo me fuí mirando para atrás en las esquinas por si me perseguía!!!
Tos los raros se me pegan y no respetan la distancia de seguridad, lo cual me saca de quicio!! Eso y que me toquen sin permiso. He contado lo de la señora que me empujó en la cola de Correos?? Ese fue otro entrometimiento en mi zona de seguridad importante. La señora llevaría prisa (como todos) y en Correos había una cola importante en la cual me encontraba pacientemente esperando mi turno. Cuando llegó se me puso detras pero muy cerca, así que mis alarmas empezaron a saltar: "Atención, intrusa con bolsas y Visón en zona de seguridad!! Danger, danger!!" Bien la amable señora no paraba de resoplarme en el cogote, pero literalmente notaba el airecillo de sus suspiros de desesperación desde el minuto 0 de la espera. Conforme daba los pasitos que se dan cuando avanza una cola ella los daba el doble, acercándose más y más, como para que nadie cupiera entre sus Visones y yo. Pero no se quedó solo en invadir mi espacio, sino que además, cuando me tocaba y el chico que iba delante de mí estaba recogiendo sus cosas del mostrador empezó a empujarme y a decirme: "Venga, nenica, venga, que te toca, venga, venga nenica". No la maté en el acto porque aborté todos los protocolos de agresión que en ese momento mi cerebro estaba montando. Pero su impertinencia no quedó ahí. Cuando aclaraba un par de dudas con el señor de Correos, mientras recogía, para que no se me impacientara más la Visones, entonces va y grita: " Venga nenica, que tengo muchas cosas que hacer". Otra vez volvieron los instintos asesinos y otra vez los aborté: " Señora, yo como usted, he estado esperando pacientemente mi turno, así que usted también lo tendrá que esperar". Me inventé otra duda para hacer más tiempo y cuando terminé le dije:" Ahora sí, señora, ahora ya he terminado y ya le toca!"
A ver, voy al lío que si no despisto. Esta mañana plácidamente me he ido a tomarme un café y media tostadica al Due Café, una cafetería italiana donde sirven el mejor café de la capital, estoy segura. Allí sentadica en mi taburete estaba deborando mi manjar cuando un chico bastante orondo él se ha puesto a mi lado a pedir. Bien, no sé por qué extraña razón se ha ido acercando a mí cada vez más, mirándo fijamente mis mofletes repletos de pan y acéite como para preguntarme algo. El caso es que me he dado prisa en masticar para tragar y no parecer un hamster con los mofletes llenos de algodón y veo que el tío se queda quieto, ahí dentro de mi zona de seguridad como si estuviera en el jardín de su casa, mirando pa un lado, mirando pal otro, esperando su café. Cuando se lo han servido yo todavía taba con mi café y se ha puesto a tomárselo como si fueramos juntos o algo así, mirándome cara a cara, incluso haciendo gestos como riéndose de algo que yo le estuviera diciendo...Yo simplemente no daba crédito y pensaba que era suficiente mi cara de poker para que se hiciera un poco pal otro lao, pero nada, el tío se ha quedao ahí sin respetar ningún tipo de distancia de seguridad, fingiendo que era mi amigo del alma y manteniendo una conversación interior conmigo. Digo interior, porque hacía los gestos y eso pero a mí no me decía ni mu...
No sería mala idea que la DGT se encargara de hacer una campaña referente a este asunto...que yo me fuí mirando para atrás en las esquinas por si me perseguía!!!
Tos los raros se me pegan y no respetan la distancia de seguridad, lo cual me saca de quicio!! Eso y que me toquen sin permiso. He contado lo de la señora que me empujó en la cola de Correos?? Ese fue otro entrometimiento en mi zona de seguridad importante. La señora llevaría prisa (como todos) y en Correos había una cola importante en la cual me encontraba pacientemente esperando mi turno. Cuando llegó se me puso detras pero muy cerca, así que mis alarmas empezaron a saltar: "Atención, intrusa con bolsas y Visón en zona de seguridad!! Danger, danger!!" Bien la amable señora no paraba de resoplarme en el cogote, pero literalmente notaba el airecillo de sus suspiros de desesperación desde el minuto 0 de la espera. Conforme daba los pasitos que se dan cuando avanza una cola ella los daba el doble, acercándose más y más, como para que nadie cupiera entre sus Visones y yo. Pero no se quedó solo en invadir mi espacio, sino que además, cuando me tocaba y el chico que iba delante de mí estaba recogiendo sus cosas del mostrador empezó a empujarme y a decirme: "Venga, nenica, venga, que te toca, venga, venga nenica". No la maté en el acto porque aborté todos los protocolos de agresión que en ese momento mi cerebro estaba montando. Pero su impertinencia no quedó ahí. Cuando aclaraba un par de dudas con el señor de Correos, mientras recogía, para que no se me impacientara más la Visones, entonces va y grita: " Venga nenica, que tengo muchas cosas que hacer". Otra vez volvieron los instintos asesinos y otra vez los aborté: " Señora, yo como usted, he estado esperando pacientemente mi turno, así que usted también lo tendrá que esperar". Me inventé otra duda para hacer más tiempo y cuando terminé le dije:" Ahora sí, señora, ahora ya he terminado y ya le toca!"
2 comentarios:
Tooooo te pasa le pareces a la de los informativos de la televarcarcel, la que presenta el112, siempre deci la misma frase: "he hicieron saltar todas las alarmas" y luego era una vieja que se habia tocio el tobillo cruzando la gran via.
En fin to te pasa, pero pa la proxima de chiquito le puedes preguntar que medicacion toma.
El del café tenía una actitud muy parecida a la del Bobby del Otro Lao...te acuerdas?? juer ese otro raro de toa la vida...
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